شَهْرُ رَمَضَانَ الَّذِي أُنزِلَ فِيهِ الْقُرْآنُ هُدًى لِّلنَّاسِ وَبَيِّنَاتٍ مِّنَ الْهُدَىٰ وَالْفُرْقَانِ ۚ فَمَن شَهِدَ مِنكُمُ الشَّهْرَ فَلْيَصُمْهُ ۖ وَمَن كَانَ مَرِيضًا أَوْ عَلَىٰ سَفَرٍ فَعِدَّةٌ مِّنْ أَيَّامٍ أُخَرَ ۗ يُرِيدُ اللَّهُ بِكُمُ الْيُسْرَ وَلَا يُرِيدُ بِكُمُ الْعُسْرَ وَلِتُكْمِلُوا الْعِدَّةَ وَلِتُكَبِّرُوا اللَّهَ عَلَىٰ مَا هَدَاكُمْ وَلَعَلَّكُمْ تَشْكُرُونَ
En el mes de Ramadán fue revelado el Corán como guía para la humanidad y evidencia de la guía y el criterio. Quien presencie la llegada de [la Luna nueva de] el mes deberá ayunar, pero quien esté enfermo o de viaje [y no ayune] deberá reponer posteriormente los días no ayunados y así completar el mes. Dios desea facilitarles las cosas y no dificultárselas; alaben y agradezcan a Dios por haberlos guiado.
El Ramadán no es solo abstenerse de comer y beber; es una purificación del alma y un reencuentro con el Creador.
Es el cuarto pilar del Islam, obligatorio para todo musulmán adulto y sano.
Fue en este mes cuando se inició la revelación del Libro Sagrado.
“En el mes de Ramadán fue revelado el Corán como guía para la humanidad…” (Corán 2:185)
La meta final es alcanzar la piedad.
“¡Oh, creyentes! Se les prescribe el ayuno… para que alcancen la piedad (Taqwa).” (Corán 2:183)
Para que el ayuno sea válido según la Sunnah, requiere dos elementos esenciales:
Debe hacerse sinceramente por Alá antes de que comience el alba (Fajr).
Abstenerse de comida, bebida y relaciones sexuales desde el alba hasta la puesta del sol (Maghrib).
Seguir el ejemplo del Profeta ﷺ eleva la recompensa de tu ayuno:
El Ramadán es una “maratón” espiritual. Aprovecha estos momentos:
Ocurre en una de las noches impares de los últimos diez días de Ramadán. Es la noche más importante del año.
El Islam es una religión de facilidad, no de dificultades. No están obligados a ayunar (pero deben compensarlo):
Planifica tu tiempo: No pases todo el día durmiendo ni toda la noche comiendo.
Cuida tu lengua: Evita la crítica (Ghibah) y las discusiones.
Generosidad: El Profeta era más generoso que el viento en Ramadán. Da lo que puedas.